Londres, 26 de junio de 2026 – En una conferencia magistral en un evento conjunto del ODI y la FAO, el presidente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), Jim Skea, presentó la transformación de los sistemas agrarios y alimentarios como una prueba de fuego para una acción climática eficaz y la justicia social. Vinculó la investigación actual con recomendaciones concretas para las políticas y la cooperación para el desarrollo, con especial énfasis en las mujeres y las explotaciones familiares pequeñas.
Impactos climáticos y potenciales de mitigación
Skea subrayó el doble papel de los sistemas alimentarios: contribuyen de manera significativa a las emisiones de gases de efecto invernadero y, al mismo tiempo, son muy vulnerables al cambio climático. Los fenómenos meteorológicos extremos, los cambios en las precipitaciones y el aumento de las temperaturas afectan los rendimientos, los ingresos y la disponibilidad de alimentos. A la vez, la agricultura ofrece palancas rápidas para reducir emisiones, por ejemplo mediante la reducción del metano, la gestión sostenible del suelo y la detención de la deforestación.
Transición justa como principio guía
Según Skea, las soluciones técnicas por sí solas no bastan. Las decisiones políticas deben contemplar las consecuencias sociales y proteger a las personas cuyo sustento depende de modos de producción tradicionales. Sin estrategias claras, existen riesgos de pérdida de ingresos, conflictos por la tierra y retrocesos sociales, especialmente para las pequeñas explotaciones y las comunidades rurales.
Mujeres en el centro
Skea destacó que en muchas regiones las mujeres realizan una gran parte del trabajo agrícola, pero tienen menos acceso a la tierra, al crédito, a insumos y a la formación. Medidas para fortalecer sus derechos y recursos mejoran tanto la justicia como la resiliencia y la productividad. Entre las acciones mencionadas figuraron líneas de crédito dirigidas, protección legal de los derechos sobre la tierra, investigación agraria inclusiva y servicios de extensión ampliados.
Instrumentos para una transición socialmente responsable
Como elementos de una transición justa, Skea citó: protección social ante pérdidas de ingresos, reconversión profesional, inversiones en infraestructuras y cadenas de valor resistentes al clima, así como políticas agrarias favorables. Las subvenciones que apoyan prácticas dañinas para el medio ambiente deberían reorientarse hacia métodos compatibles con la naturaleza y los pequeños productores.
Adaptación local y aprovechamiento de sinergias
Las medidas deben adaptarse a las condiciones regionales. Enfoques agroecológicos, laboreo conservacionista, riego dirigido y métodos de cultivo favorables a la biodiversidad pueden simultáneamente apoyar objetivos climáticos, alimentarios y de bien común.
Reorientar la financiación
Un obstáculo central sigue siendo la financiación. Los recursos públicos, la inversión privada y los flujos financieros internacionales deben dirigirse con más fuerza hacia sistemas alimentarios más resilientes y bajos en emisiones. Los países desarrollados, por sus emisiones históricas y mayor margen financiero, tienen una responsabilidad especial. Además del volumen de recursos, importa el diseño de los instrumentos financieros: subvenciones, líneas de crédito a largo plazo y pagos por servicios ecosistémicos funcionan de forma distinta a préstamos caros y de corto plazo. La transparencia y la focalización son clave para que los recursos lleguen a quienes más los necesitan.
Abordar abiertamente los conflictos de objetivos
Skea señaló tensiones reales: aumentar rendimientos puede estabilizar ingresos a corto plazo, pero incrementar las cargas ambientales. Retirar superficie para almacenar carbono beneficia al clima, pero no debe poner en riesgo la disponibilidad de alimentos. Estos conflictos exigen procesos participativos, ponderaciones cuidadosas y un seguimiento riguroso.
Conocimiento, datos y políticas adaptativas
Mejores bases de datos sobre emisiones, productividad e indicadores sociales permiten medidas más dirigidas. La investigación debe evaluar tanto soluciones técnicas como efectos sociales. Skea abogó por políticas adaptativas que aprendan de proyectos piloto y ajusten las acciones de forma iterativa.
Factor tiempo
Los retrasos reducen los márgenes de maniobra y aumentan los costes. Actuar pronto puede fortalecer los ingresos y la salud a corto plazo y, al mismo tiempo, asegurar efectos climáticos positivos a largo plazo. Skea instó a los gobiernos, al sector financiero y a la sociedad civil a escalar soluciones basadas en la ciencia y equilibradas socialmente para avanzar conjuntamente en protección climática, reducción de la pobreza y equidad de género.
IPCC
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