La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) registra mayo de 2026 como el segundo mayo más cálido a nivel mundial desde el inicio de las mediciones. Sólo mayo de 2024 presentó una anomalía superior. La temperatura superficial global se situó 1,07 °C (1,93 °F) por encima del promedio del siglo XX, prolongando la serie de meses inusualmente cálidos.
Desviación de temperatura y contextualización
La desviación mencionada se refiere al promedio del siglo XX y describe una anomalía, no un calentamiento absoluto respecto a valores preindustriales. Los valores mensuales muestran en qué medida las condiciones actuales difieren de normas pasadas. Para evaluar objetivos a largo plazo —por ejemplo los límites internacionales de temperatura— son especialmente relevantes las medias anuales y decenales y las comparaciones con referencias preindustriales.
Precipitaciones: diferencias regionales
Además de las temperaturas, la NOAA destaca patrones de precipitación con fuertes variaciones regionales. Mientras algunas zonas registraron precipitaciones por encima de lo habitual, otras sufrieron sequías persistentes. Estos contrastes reflejan la compleja interacción entre la atmósfera, los océanos y los sistemas meteorológicos regionales, y aumentan localmente el riesgo de inundaciones o sequías.
Tendencia y variabilidad
Las oscilaciones a corto plazo se deben, entre otros factores, a patrones de circulación atmosférica y ciclos oceánicos. La tendencia de calentamiento a largo plazo está impulsada principalmente por las concentraciones crecientes de gases de efecto invernadero. Informes mensuales como el de mayo de 2026 muestran cómo la variabilidad natural puede reforzar o atenuar temporalmente esa tendencia de base.
Impactos
Los promedios mensuales más altos incrementan el riesgo de estrés por calor, pérdidas en cosechas y problemas en infraestructuras. Una atmósfera más cálida intensifica el ciclo hidrológico global: aumentan la probabilidad de episodios de lluvias intensas, mientras que otras regiones afrontan periodos de sequía más frecuentes. Esto eleva las exigencias de adaptación en planificación, servicios de salud y gestión del agua.
Perspectivas
La vigilancia continua de la NOAA aporta información clave para la investigación, la política y la práctica —desde alertas por calor y lluvias intensas hasta la planificación de medidas de prevención regionales. La recurrencia de meses más cálidos subraya la necesidad de reducir emisiones y ampliar las acciones de adaptación.
Fuente: NOAA NCEI
NOAA NCEI News
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