En Ciudad de México, más de 120 autoras y autores del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) se reunirán del 11 al 14 de agosto para discutir el Primer Borrador (First Order Draft) de un informe metodológico que pretende precisar la contabilización de la remoción de CO2 y la captura, utilización y almacenamiento de dióxido de carbono (CDR/CCUS). El informe lo elabora el Grupo de Trabajo sobre Inventarios Nacionales de Gases de Efecto Invernadero y está previsto para 2027.
Por qué la metodología importa
Los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero son la base de la política climática, la divulgación internacional y la evaluación de objetivos de reducción. Una metodología unificada y científicamente sólida para las remociones y los almacenamientos de CO2 permite comparar países y proyectos —desde informes estatales hasta programas voluntarios de mitigación—. Reglas inconsistentes, sobreestimaciones o contabilizaciones dobles socavan la credibilidad de las acciones climáticas.
Puntos de controversia en la agenda
En el centro del debate están la medibilidad, las incertidumbres y la dimensión temporal de la fiabilidad del almacenamiento (permanencia). Mientras que los depósitos geológicos pueden ser estables durante largos periodos, los sumideros biológicos —por ejemplo, la forestación— presentan riesgos frente a incendios, plagas o cambios en el uso del suelo.
Otras cuestiones clave son las reglas de contabilidad: ¿cómo se integran las emisiones del ciclo de vida? ¿Qué umbrales y definiciones se aplican al fenómeno de fuga (leakage)? ¿Cómo evitar contabilizaciones dobles entre el país de origen, los compradores y mecanismos internacionales? Y ¿cómo se establecen las líneas base y la adicionalidad, es decir, la evidencia de que los proyectos remueven CO2 más allá de lo que ocurriría sin ellos?
Términos y tecnologías: CDR y CCUS
CDR (remoción de dióxido de carbono) abarca medidas que extraen CO2 de la atmósfera, como la forestación, la mejora de la gestión de suelos, la bioenergía con captura y almacenamiento de CO2 (BECCS), la captura directa del aire (Direct Air Capture) o la intensificación de la meteorización de rocas. CCUS se refiere a la captura de CO2 en fuentes emisoras, su utilización y/o su almacenamiento. No toda aplicación de CCUS implica una remoción neta de la atmósfera; eso depende de las reglas contables y de que el almacenamiento sea duradero.
Riesgos y aspectos sociales
Proyectos de CDR a gran escala pueden generar conflictos por el uso del territorio, afectar la biodiversidad o tensionar los recursos hídricos. El almacenamiento geológico exige normas de seguridad estrictas para minimizar riesgos como la sismicidad inducida o la contaminación de aguas subterráneas. Además, la justicia y la participación social son centrales: derechos de comunidades locales, inclusión de pueblos indígenas y requisitos claros de monitoreo, reporte y verificación (MRV).
Proceso y perspectiva
El borrador actual constituye un paso temprano en el proceso del IPCC. Tras el Primer Borrador seguirán revisiones técnicas y comentarios estatales, así como sucesivas reelaboraciones, antes de la publicación final en 2027. En Ciudad de México se afinarán formulaciones, se abordarán lagunas metodológicas y se clarificarán responsabilidades.
Dimensión internacional
El equipo de autores reúne experiencia en ciencias atmosféricas, geología, ingeniería, ecología, economía y ciencias sociales. Esa composición busca asegurar que las directrices sean aplicables en distintos contextos geográficos, económicos y jurídicos —desde países con capacidades de monitoreo limitadas hasta naciones industriales con infraestructura técnica avanzada. Reglas claras y verificables aumentan la transparencia sobre remociones y almacenamientos de CO2, pero no sustituyen la necesidad de reducir las emisiones de manera rápida y sostenida.
IPCC
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