La misión conjunta ESA/JAXA BepiColombo entra en una de las fases críticas de su viaje al planeta más cercano al Sol. El 3 de septiembre de 2026 está prevista la separación del Mercury Transfer Module (MTM). Con esta maniobra comienza oficialmente la fase de llegada a Mercurio. La inserción orbital está programada para noviembre y la separación de los dos orbitadores científicos para diciembre.
Cronograma y desarrollo
En una rueda de prensa en línea el 31 de agosto de 2026, los responsables de la misión detallaron el procedimiento: tras la separación del MTM se realizarán ajustes orbitales finales y maniobras de frenado. En noviembre se espera que BepiColombo se inserte en una órbita alrededor de Mercurio. En diciembre se desprenderán el Mercury Planetary Orbiter (MPO), de origen europeo, y el orbiter japonés Mio (MMO), para comenzar sus respectivos programas de medición.
Por qué la separación es decisiva
El MTM transportó a ambos orbitadores por el espacio interplanetario, les suministró energía y ejecutó correcciones de rumbo. Antes de la inserción orbital debe desacoplarse para que el MPO y Mio puedan concentrarse con sus propios sistemas de propulsión y control de actitud en las maniobras de captura y frenado. Una separación limpia protege los instrumentos frente a fuerzas no deseadas y mantiene los parámetros orbitales dentro de la ventana prevista.
Desafíos especiales en el planeta más cercano al Sol
La proximidad al Sol aumenta las cargas térmicas y complica la navegación. Para entrar en órbita alrededor de Mercurio la sonda debe disipar energía, en lugar de —como a menudo se supone— simplemente «caer» hacia el planeta. Eso exige una serie de maniobras cuidadosamente coordinadas y una gestión térmica estricta.
Riesgos y precauciones
La dirección de la misión confía en vías de comunicación redundantes, ventanas temporales exactamente definidas y maniobras de contingencia precalculadas en caso de pérdida de datos de telemetría durante la secuencia de separación. Todos los subsistemas fueron probados en simulaciones con perfiles de telemetría realistas. Las estaciones terrestres en Europa y Japón tienen programadas sesiones de contacto muy ajustadas para poder ejecutar, si es necesario, correcciones de rumbo y ajustes de software de forma inmediata.
Hitos hasta el inicio de las operaciones científicas
Tras la inserción orbital, MPO y Mio ajustarán sus órbitas y configurarán los instrumentos. MPO centrará sus observaciones en la superficie, la composición y la estructura interna del planeta. Mio investigará la magnetosfera y el entorno de plasma. Antes del inicio operativo regular está prevista una fase de calibración y validación.
Expectativas científicas
Mercurio figura entre los planetas interiores menos estudiados. BepiColombo aspira a arrojar luz sobre cuestiones abiertas sobre su formación y evolución: el tamaño y la naturaleza de su núcleo de hierro, el papel de impactos tempranos y la influencia de la intensa radiación solar en la superficie y la exosfera. Una mayor resolución espacial y métodos de medida complementarios prometen nuevos conocimientos.
Colaboración internacional
BepiColombo es una misión conjunta de la ESA y la JAXA. Equipos en Europa y Japón coordinan la telemetría, la planificación operativa y las prioridades científicas. La estrecha cooperación aumenta la complejidad, pero genera sinergias mediante observaciones paralelas desde perspectivas diferentes.
Perspectiva
Con la separación del MTM se define el rumbo posterior de la misión. Si la maniobra se realiza según lo previsto, BepiColombo preparará la inserción orbital y marcará el camino para el inicio de las operaciones científicas a finales de año.
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